Héctor Alterio murió a los 96 años en Madrid. Fue uno de los intérpretes más destacados de su generación, tanto en su Argentina natal como en España, donde desarrolló de manera prolífica su carrera y donde fue reconocido con el Goya de Honor 2004 de la Academia de Cine, de la que era miembro.
Alterio debutó como actor en 1948, con la obra Prohibido suicidarse en primavera, de Alejandro Casona. Tras acabar sus estudios de Arte Dramático, creó la compañía Nuevo Teatro, con la que trabajó por la renovación de la escena argentina durante la década de los 60.
Aunque, su fama como actor le llegaría a través del cine, donde debutó en junto a Alfredo Mathé en Todo sol es amargo y donde intervino en algunas de las mejores películas de la nueva generación de cineastas argentinos, como Leopoldo Torre Nilsson.
Fue en 1975 cuando se instaló en España, tras ser amenazado de muerte por la Triple A, dando inicio a su enorme vínculo con el cine español, colaborando con importantes figuras de nuestro cine como Jaime Chávarri, en A un dios desconocido, con la que obtuvo la Concha de Plata del Festival de San Sebastián; El crimen de Cuenca, de Pilar Miró; o El nido, la mítica historia de Jaime de Armiñán, nominada al Oscar en 1980.
A pesar de fijar su residencia en España, no dejó de participar en numerosas películas en su país natal, protagonizando cuatro de las primeras películas argentinas en ser nominadas a los premios de la Academia de Hollywood: La tregua (1974), Camila (1984), La historia oficial (1985), que logró el Oscar y El hijo de la novia (2001).
fuente 0291 y Academia de cine