El Partido de la Costa va de 96 kilómetros sobre el Atlántico bonaerense, desde San Clemente del Tuyú en el norte hasta Nueva Atlantis en el sur. Son catorce localidades pegadas una a la otra. Las Toninas queda a seis kilómetros al sur de San Clemente y es una buena puerta de entrada al partido si se llega desde Buenos Aires por la Ruta 11. Es un punto de arranque lógico y un buen centro para moverse al sur si no tenés auto.
La cooperativa COSYC conecta Las Toninas con Costa Chica, Santa Teresita, Mar del Tuyú y Costa del Este; otro ramal sigue hasta Aguas Verdes, Lucila del Mar, San Bernardo, Mar de Ajó y Nueva Atlantis. Podés pagar el boleto con SUBE. Para llegar, la opción más directa es consultar micros a Las Toninas.
La gracia del recorrido es que cada localidad tiene su identidad propia. San Clemente, con Mundo Marino, las Termas Marinas y la Reserva Natural Punta Rasa, es la que tiene la infraestructura turística más consolidada. Santa Teresita, tres paradas al sur, tiene costanera con pasarela de madera, muelle de pesca y una réplica de la Carabela Santa María. Mar del Tuyú, la cabecera administrativa del partido, combina un centro comercial compacto con el Vivero Cosme Argerich, un parque forestal protegido que mezcla flora implantada y autóctona sobre el frente costero. San Bernardo, al sur, es la que tiene más vida nocturna y también creció mucho en oferta gastronómica.
Hay un dato de Las Toninas que la distingue de todas las demás, y no tiene nada que ver con la playa. Bajo la arena de su costa pasan cables submarinos de fibra óptica que conectan a la Argentina con el resto del mundo. El último en entrar en servicio fue Firmina, propiedad de Google y Telxius, un tendido de 13.500 kilómetros que llega desde Myrtle Beach, en Carolina del Sur, pasando por Brasil y Uruguay. Tiene doce pares de fibra y es el primer cable de esa extensión capaz de funcionar con alimentación eléctrica desde un solo extremo. Así que ya sabés, Las Toninas es la puerta de internet del país.
El pueblo en sí conserva un perfil bajo. El Laberinto de Las Toninas (un recorrido de 6.400 metros cuadrados entre ramas de álamo y médanos, con un mangrullo panorámico) y playas de arena fina con poca profundidad, donde todavía se ven restos del pesquero Brasur, son algunos de los destacados. Y, además de todo eso, es el mejor punto de partida para un recorrido por La Costa.