La organización de Wimbledon confirmó una invitación para Serena Williams, que a los 44 años jugará el cuadro individual del torneo londinense. La noticia, que revive la atención sobre la leyenda estadounidense, llega además con la confirmación de que disputará el dobles junto a su hermana Venus Williams. El desafío genera expectación en el circuito.
Serena Williams es dueña de 23 títulos de Grand Slam, cifra que la sitúa segunda en la historia, por detrás de la australiana Margaret Court. En Wimbledon ganó siete veces, la última en 2016, un palmarés que alimenta la curiosidad sobre qué nivel mostrará tras años con actividad intermitente entre aficionados y medios.
Aunque no se había anunciado una retirada formal, Serena estuvo casi cuatro años alejada de la competición individual. Volvió la semana pasada en Queen’s, Londres, pero jugó solo dobles junto a la canadiense Viktoria Mboko; tras ganar el debut tuvieron que retirarse por una lesión de rodilla de la canadiense
El regreso de Serena Williams despierta interés deportivo y mediático: su presencia potencia la atracción del torneo y suma un componente extra de espectáculo. Wimbledon suele otorgar invitaciones a figuras destacadas, y la inclusión de Serena genera debate sobre su posible rendimiento frente a las nuevas generaciones y expectativas entre los hinchas.
Además del cuadro individual, Serena Williams jugará el dobles con Venus, alianza que ya fue anunciada y que volverá a reunir a las hermanas en la cancha de césped. El binomio aporta historia y será uno de los grandes atractivos para la platea y la televisión del certamen internacional inmediata.