El titular del bloque Hechos – UCR Identidad en el Senado, Marcelo “Chuby” Leguizamón, ingresó un proyecto de ley para que los estatales bonaerenses tengan la posibilidad de tramitar una licencia especial por duelo ante el fallecimiento de una mascota o animal de compañía.
Según establece el articulado en su primer apartado, la licencia especial será “por duelo por fallecimiento de mascota o animal de compañía para todos los agentes que presten servicios en el ámbito de la Administración Pública de la Provincia de Buenos Aires, cualquiera sea el régimen estatutario, escalafonario o convencional aplicable, en los términos y condiciones establecidos en la presente ley”.
Asimismo indica que “el agente tendrá derecho a una licencia con goce íntegro de haberes por el término de un día hábil”, por el mencionado motivo, y que la licencia deberá hacerse efectiva dentro de los tres días hábiles posteriores al fallecimiento del animal.
En los fundamentos, el legislador por la sección capital señala que “nos encontramos ante un fenómeno social profundo como es la trasformación del vínculo entre las personas y los animales». «Durante décadas, el derecho conceptualizó a los animales como bienes. Los avances en materia de derecho animal han dado lugar a un cambio de paradigma, consolidando la noción de los animales como seres sintientes y reconociendo la existencia de vínculos afectivos significativos con los humanos”, argumenta.
Cabe mencionar que la muerte del animal se deberá tramitar mediante un certificado de defunción expedido por un veterinario, y el animal obligatoriamente tendrá que encontrarse previamente registrado a nombre del estatal solicitante en el Registro de Mascotas y Animales de Compañía, que es creado a partir de la sanción de la ley.
En la actualidad, las mascotas ocupan un lugar central en la vida cotidiana de millones de personas”, recalca. “El fallecimiento de una mascota constituye un evento vital que genera un proceso de duelo real. La psicología contemporánea ha avanzado significativamente en el reconocimiento del ‘duelo por mascotas’ como una experiencia legítima, con impactos emocionales comparables, en muchos casos, a los que se producen ante la pérdida de vínculos humanos”, menciona.
Leguizamón indica que “el ordenamiento jurídico laboral vigente en la Provincia de Buenos Aires no contempla esta situación” ya que responde “a una concepción tradicional de los vínculos familiares, sin incorporar nuevas formas de afectividad propias de la sociedad contemporánea”.
“El presente proyecto supera esa limitación mediante un enfoque sistémico. En lugar de introducir modificaciones aisladas en cada régimen estatuario, lo que generaría fragmentación normativa y posibles omisiones, se establece una regla general de aplicación para toda la Administración Pública”, subrayó el oriundo de La Plata.
Por último, Leguizamón defendió su propuesta de licencia especial ante la muerte de una mascota al alegar que su duración de un día es “razonable y proporcionada”, que tiene mecanismos de control al exigir el certificado de defunción y que se inscribe en los principios de dignidad humana y la protección de la salud mental.