Este mediodía, en Payró al 4000, vecinos denunciaron música alta en una vivienda. Posteriormente la policía y personal de fiscalización desalojaron una fiesta clandestina con 30 personas.
Sobre el mediodía de domingo, el personal de la comisaría Septima y del comando de patrullas ante los reiterados llamados de vecinos dando cuenta de ruidos molestos proveniente de un domicilio, arribaron a calle PAYRÒ 4060.
Allí indicaban música alta y sobre la posible realización de una fiesta clandestina.
Una vez los móviles en el lugar, junto a inspectores de fiscalización, desactivaron la misma y labraron el acta a su responsable.
Se desalojan a los concurrentes entre 20 y 30 personas.