El ajedrecista veloz que no para de sumar seguidores

Desde que inició la pandemia, la audiencia del ajedrez en vivo se ha disparado.

De marzo a agosto, la gente vio 41,2 millones de horas de ajedrez en Twitch, cuatro veces las horas de los seis meses anteriores.

En junio, un torneo de ajedrez llamado PogChamps fue brevemente el streaming más visto en Twitch, con 63 mil espectadores.

La popularidad del ajedrez online ha sido avivada en parte por Nakamura.

En agosto, uno de los equipos profesionales de videojuegos más importantes del mundo, Team SoloMid, le dio un contrato de seis cifras para reunirlo con anunciantes y productos.

Fue uno de los primeros ajedrecistas en unirse a un equipo de deportes electrónicos, apenas una semana después de que un grupo diferente contratara a Qiyu Zhou, una ajedrecista canadiense.

Nakamura empezó a transmitir de forma consistente en su canal GMHikaru en Twitch en 2018, aunque casi todos sus 528 mil seguidores se han incorporado desde que inició la pandemia.

Y mientras que su popularidad se ha disparado, la atención de los medios ha aumentado.

En 1998, cuando tenía 10 años, Nakamura se convirtió en el ajedrecista más joven en Estados Unidos en ser nombrado maestro.

Cinco años más tarde, se convirtió en el jugador estadounidense más joven en graduarse como Gran Maestro.

Desde entonces, ha ganado cinco campeonatos nacionales.

En su canal de Twitch, Nakamura, quien vive en Los Ángeles, rara vez deja de hablar.

Su monólogo comentarista es una de las principales razones por las que los fans han acudido a él.

Una partida de ajedrez clásica sin limite de tiempo puede durar cinco horas.

Pero casi todas las partidas que transmite Nakamura son ajedrez relámpago.

Cada jugador tiene sólo unos cuantos minutos para completar todos sus movimientos, lo que lleva a un estilo agresivo y arriesgado para jugar que los fans dicen que es emocionante observar.

Nakamura tiene 288 victorias y 302 partidas transmitidas.

La fiebre del ajedrez ha sido un beneficio para quienes ganan dinero con el streaming de partidas.

Fuente: New York Times

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