Alrededor de 17 personas reciben cada día un diagnóstico de VIH en Argentina, por eso, cada 1° de diciembre se renueva el compromiso global con la información confiable, el acceso al cuidado de la salud y la promoción de vínculos respetuosos, cuidados y consentidos, especialmente durante la adolescencia: una etapa marcada por primeras experiencias, dudas y decisiones que requieren acompañamiento sin estigmas.
“El acceso a preservativos, la posibilidad de realizar consultas médicas de manera confidencial y la educación sexual integral son herramientas fundamentales para reducir las infecciones de transmisión sexual, prevenir el VIH y promover hábitos de cuidado entre las y los jóvenes», señaló la Dra. Valeria Valko en un informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
En tanto, la especialista agregó: «En Argentina se estima que unas 140.000 personas viven con VIH y que el 13% aún desconoce su diagnóstico, lo que refuerza la importancia de testearse y de mantener estrategias de prevención combinada”.
¿Qué es el VIH y cómo se transmite?
El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana que afecta el sistema inmunológico y que, sin tratamiento, puede avanzar hacia el sida. Es importante diferenciar ambos conceptos: VIH es el virus, Sida es la etapa avanzada que aparece cuando no hubo diagnóstico ni tratamiento a tiempo. Con un tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con VIH nunca desarrollará sida.
En Argentina, más del 98% de las infecciones se producen por relaciones sexuales anales o vaginales sin preservativo, mientras que, en menor medida, puede transmitirse por prácticas orales, por compartir agujas o elementos cortopunzantes o durante el embarazo, parto o lactancia cuando no hay cuidados adecuados. El VIH no se transmite por abrazar, besar, compartir mate, vasos, platos, duchas o baños.
Por otra parte, el test de VIH es un paso simple, gratuito y fundamental para el diagnóstico temprano. Es voluntario, confidencial y se realiza con turno previo, orden médica y sin necesidad de ayuno en hospitales públicos y centros de salud de todo el país.
Para una persona sexualmente activa, se recomienda testearse al menos una vez al año y cada tres a seis meses cuando existen múltiples parejas sexuales o situaciones de mayor exposición. NA