Luego de la inundación de 2025 todas las miradas volvieron al colector, que se volvió una obra clave para proteger la ciudad, pero no sólo eso. Alumnos y alumnas de la UNS y de la UNLP analizaron el sector de forma integral en el marco de una jornada sobre “urbanismo resiliente”.
Suelos absorbentes, usos mixtos de recreación, generación de un nuevo paisaje y una visión integral de la zona fue la propuesta de más de 100 estudiantes y 25 docentes de Arquitectura de la Universidad Nacional del Sur y de la Universidad Nacional de La Plata, que participaron a fines de abril de tres jornadas intensivas para reconvertir el corredor del Canal Maldonado, en una nueva edición del workshop “5+2 Talleres – Urbanismo Resiliente: Ciudad y Territorio”.
Divididos en grupos, trabajaron en torno al corredor ambiental del Canal Maldonado y su área de influencia, abordando problemáticas vinculadas al crecimiento urbano, la infraestructura, el espacio público y la resiliencia frente a eventos climáticos extremos.

Según explicó el director de la carrera de la UNS, el doctor en arquitectura Andrés Moroni, los cinco trabajos finales coincidieron sobre estrategias que no sean solo destinadas al mero escurrimiento del agua.
“Los conceptos comunes fueron alternativas para que el cauce no sea solo un paso, sino generar un paisaje. Renaturalizar el agua, con sectores que puedan convertirse en lagunas (en caso de ser lugares potencialmente inundables), pero que en el resto del tiempo pueden utilizarse y sean parte del paisaje; que haya terrazas verdes, con vegetación autóctona, y no solo hormigón. Es decir, que sea una visión integral del lugar, no solo una respuesta al desborde”, contó.
La actividad incluyó recorridas por el sitio, conferencias magistrales y trabajo en equipos mixtos, en los que estudiantes y docentes desarrollaron propuestas urbanas para la reconversión del área.
El cierre consistió en la presentación de ideas y estrategias que integran distintas escalas de intervención.