La planificación de China para el regreso a clases

Mientras los países de todo el mundo batallan para reabrir escuelas sin riesgo, China está aprovechando el poder de su sistema autoritario para ofrecer aprendizaje presencial a aproximadamente 195 millones de estudiantes desde jardín de niños hasta último año de preparatoria en escuelas públicas.

China está aplicando el mismo modelo de mano dura para reabrir las escuelas que ha utilizado para controlar el virus. Las autoridades impusieron férreas confinaciones y desplegaron tecnologías invasivas para rastrear a los residentes, despertando ira pública y preocupaciones por la erosión de la privacidad y las libertades civiles.

Aula en China en pandemia de coronavirus

Con las escuelas, el esfuerzo del gobierno se ha topado con frustraciones similares. Los maestros, que ahora hacen las veces de trabajadores médicos, dicen estar agotados por los nuevos protocolos. Los estudiantes se han quejado de que algunas políticas, como los confinamientos en los campus universitarios, son excesivas.

Pero no está claro si las medidas son sostenibles. Muchas escuelas ya están escasas de personal y recursos, y los educadores dicen que batallan para mantenerse al día con las largas listas de tareas de control del virus. Algunos maestros se levantan a las 4 de la mañana sólo para revisar los protocolos.

Educación China en pandemia

En las universidades públicas, a las que asisten a unos 33 millones de estudiantes en China, ha estallado la ira por los confinamientos en los campus dirigidos a los estudiantes, pero que eximen a los profesores y al personal.

Las autoridades también han prohibido que los estudiantes reciban paquetes y comidas para llevar.

Muchas escuelas ya han tenido cierta práctica en operar en condiciones de pandemia. Las clases se reanudaron para algunos grados en abril y mayo en muchas partes de China, aunque con horarios escalonados y límites al número de estudiantes.

Desde entonces, el gobierno ha invertido mucho en equipar a las escuelas con máscaras, guantes, termómetros infrarrojos y demás equipo.

Las directrices del ministerio de Educación piden que las temperaturas se tomen al menos tres veces al día. Las reglas son más estrictas en áreas que el gobierno considera particularmente vulnerables a un brote.

Algunas medidas van aún más lejos. El ministerio ha ordenado a las escuelas que ayuden a los estudiantes a lidiar con el estrés y el trauma de la pandemia brindándoles asesoramiento.

Pese a la molestia de algunas de las restricciones, muchas familias agradecen la reanudación de clases. Después de meses de impartir lecciones improvisadas en sus salas, los padres se sienten aliviados de poder enviarlos de regreso a clases y a programas de tutoría después de la escuela.

Fuente: New york times

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