La privacidad importa: El enorme crecimiento de las aplicaciones Telegram y Signal

WhatsApp empezó a mostrar un aviso en el que informaba a sus usuarios de cambios en sus condiciones de privacidad. En resumen, lo que hará será compartir datos con Facebook. Datos como el número de teléfono de sus usuarios, información de la cuenta, datos de transacción, metadatos, interacciones en la plataforma, información del dispositivo, etc.

De estas nuevas reglas solo se salvarán los usuarios de la Unión Europea; para el resto no hay escapatoria: los cambios entran en vigor el próximo 8 de febrero y aceptarlos es necesario para seguir usando el servicio.

Esta polémica sobre Facebook y sus servicios ha venido a demostrar que, en mayor o menor medida, la privacidad importa a los usuarios.

Lo que sí sabemos es que la cabeza visible de la aplicación ha tenido que acudir a Twitter para tratar de apagar el incendio y que el interés por Telegram y Signal, sus principales rivales, ha aumentado de forma considerable en los últimos días.

Telegram

Pavel Durov, máximo responsable de Telegram, anunció esta semana que el servicio de mensajería instantánea superó los 500 millones de usuarios activos mensuales durante las primeras semanas de enero.

Lo más interesante, sin embargo, ha sido lo que ha pasado en las horas posteriores al culmen de la polémica sobre las nuevas condiciones de uso de WhatsApp.

25 millones de usuarios se unieron a Telegram en solo 72 horas. El 38 % de Asia, el 27 % de Europa, el 21 % de América Latina y el 8 % de EEUU. Y así se refería a este hecho Durov en el mensaje publicado en su canal:

«Este es un aumento significativo comparado con el año pasado, cuando 1,5 millones de nuevos usuarios se inscribieron cada día. Hemos tenido oleadas de descargas antes, a lo largo de nuestros 7 años de historia de protección de la privacidad de los usuarios. Pero esta vez es diferente».

Es diferente, decía, porque «la gente ya no quiere cambiar su privacidad por servicios gratuitos». Una clara referencia a WhatsApp y la polémica. «Ya no quieren ser rehenes de los monopolios tecnológicos que parecen pensar que pueden salirse con la suya siempre que sus aplicaciones tengan una masa crítica de usuarios […] a diferencia de otras aplicaciones populares, Telegram no tiene accionistas ni anunciantes a quienes informar», seguía diciendo. Las diferencias entre una y la otra no son menores.

Signal

Por otro lado, Signal ha sido otra gran beneficiada de la polémica que está rodeando a la aplicación de mensajería instantánea de Facebook.

Sobre todo, después de un escueto tuit del empresario Elon Musk en el que decía, siemplemente, «utiliza Signal». No hizo falta más para que numerosos usuarios se lanzasen a instalar la aplicación e incluso para que accionistas quizás poco avispados comprasen acciones de una empresa con «Signal» en el nombre y que nada tiene que ver. Edward Snowden, por cierto, retuiteó a Musk.

Poco tiempo después de la publicación del mensaje, también en Twitter el equipo de Signal advertía de que no podían enviar adecuadamente los códigos de verificación porque «mucha gente nueva está tratando de unirse a Signal en este momento». Varios de sus proveedores se estaban viendo afectados por este aluvión de nuevos usuarios. Tuvieron que pasar varias horas para que se recuperase la normalidad en todo el mundo.

Pese a que los responsables de Signal no han publicado la cantidad de nuevos usuarios que han sumado de una forma oficial si han aprovechado un meme en Twitter para subrayar que en la Google Play Store ya superan los 50 millones de descargas. Por la fecha de la última actualización que aparece en las capturas de pantalla, se puede estimar que alrededor de 40 millones de descargas se han producido en la tienda de aplicaciones de Android a raíz de los cambios en WhatsApp y el apoyo de Musk vía tuit.

 

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