Las orcas visitaron La Lobería y Bahía Rosas para presentar en sociedad a la nueva integrante

Se vieron durante el fin de semana, aunque el domingo aparecieron con una cría de días y se presume que pudo haber nacido en esta zona.

Muchas personas fueron testigos de la visita de los grupos familiares de Jazmín (3) y Llen (4) que durante el fin de semana eligieron la costas de La Lobería y Bahía Rosas para presentar en sociedad a la nueva cría de apenas unos días.

Estos dos grupos de orcas aparecieron el pasado viernes con marea baja en La Lobería y el domingo en Bahía Rosas. El guardia ambiental de Punta Bermeja, Fernando Mariño, y el reportero gráfico Marcelo Ochoa lograron captar imágenes claves para la investigación de estas familias de orcas.

Es que durante el domingo se logró observar a una nueva cría, que se estima tendría días ya que no se tiene registros recientes de ese nacimiento.

Foto: Marcelo Ochoa

La codirectora de la Fundación Península Valdés Orca Research, Leoní Gaffet, detalló que “es una excelente noticia. Gracias a ese registro de imágenes del domingo se ve la presencia de una cría recién nacida que parece ser hija de Konke”.

Es muy probable que haya nacido entre el 9 y el 11 de julio en las costas rionegrinas. Es que en los registros del viernes no se observa a la cría y por eso se estima que pudo haber nacido entre el viernes y domingo en la zona de La Lobería y Bahía Rosas.

“Las condiciones del mar fueron claves para que estas familias se acerquen a la costa. También pueden acercarse con un mar movido pero es difícil verlas”, explicó Gaffet.

Foto: Marcelo Ochoa

Las siete orcas y la nueva cría que se observaron “son descendientes de Ishtar que ya desapareció. Por un lado, se encuentra Jazmin con sus hijas Konke y Auka. Y ahora con su nieta o nieto de apenas unos días. El otro grupo está liderado por Llen, hermana de Jazmin, que se desplaza con su hermano Pao, su hermana Shekei y la cría Shotel”, detalló la directora de la Fundación Península Valdés Orca Research.

La particularidad de estas familias es que utilizan las técnicas del varamiento intencional. “No todas las orcas realizan estas técnicas que son riesgosas y de mucha práctica” aclara. “Sólo se transmite de generación en generación por parte de las abuelas, madres y tías que enseñan este varamiento. Es seguro que todas las crías aprenden está técnica que no se puede hacer en cualquier lugar. Necesitan playas de canto rodado con una cierta inclinación”.

Otro dato es que la estructura social de las orcas es matriarcal. Es decir que los grupos son guiados y liderados por las hembras.

El año pasado este mismo grupo de orcas visitó La Lobería. “Ellas se desplazan a lo largo de la costa patagónica, no sabemos bien hasta dónde llegan. Pero a lo largo hay colonias de lobos y elefantes”, sostuvo Gaffet, quien explicó también que la dieta es muy variada, además de elefantes y lobos marinos, también se alimentan de salmones, cazones, rayas y pueden llegar a atacar a ballenas.


El varamiento intencional: una técnica de caza especializada y riesgosa para las orcas


No todos los grupos de orcas realizan la técnica de caza del varamiento intencional, sólo corresponde a unas pocas familias de orcas de la Península Valdés. La estructura social es matriarcal y son las hembras las que transmiten esas enseñanzas a las siguientes generaciones.

Foto Gentileza: Fundación Península Valdés Orca Research

La técnica no es nada sencilla. Según explica la Fundación Península Valdés Orca Research es que el oído agudo de la orca logra detectar el sonido peculiar que producen las crías de lobo y elefante marino cuando juegan y nadan a lo largo de la orilla. Ese movimiento de las pequeñas aletas agita el fondo de canto rodado, y el sonido resultante le permite a la orca identificar la posición de la presa con suma precisión.

Entonces, la orca se precipita velozmente hacia la orilla. Su cuerpo crea una pared de agua transparente que se convierte en una lente de aumento y le permite visualizar la presa con mayor claridad. Para regresar al agua, la orca gira su enorme cuerpo con ayuda de su poderosa aleta caudal y sus aletas pectorales.

Foto Gentileza: Fundación Península Valdés Orca Research

Otro de los datos interesantes y que genera interrogantes es si las orcas descansan. La respuesta es que sí. Logran descansar desconectando una mitad de su cerebro por vez. Esto les permite permanecer semi-consciente para salir a la superficie a respirar y hallarse vigilantes ante eventuales peligros. Cierran el ojo opuesto a la mitad del cerebro que se desconecta. Periódicamente, cambian el lado del cerebro que está descansando. Mientras descansan, las orcas nadan lentamente cerca de la superficie.


La tareas de Península Valdés Orca Research


Se trata de una organización internacional con asiento en Península Valdés, Chubut, Argentina. La misión es el estudio de la población de orcas que habita esta área protegida, incluyendo su genealogía a través de la foto-identificación, su comportamiento, y sus técnicas especializadas de caza, únicas en el mundo.

Otras de las tareas que son vitales es concientizar a las personas acerca de estos animales y de los rápidos cambios en su medio ambiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.