A meses del inicio del próximo Mundial, falleció Cristina Mariscotti, más conocida como la “Abuela Lalala”, a los 79 años. Su figura descolló en la anterior cita mundialista disputada en Qatar al reunir a gran parte de los vecinos del barrio porteño de Liniers en las intersecciones de Caaguazú y Andalgalá, donde ella vivía y demostraba su pasión inquebrantable por la selección argentina.
Mariscotti sufrió una insuficiencia cardíaca a principios del mes de marzo, por lo que fue derivada al Hospital Santojanni donde falleció. Al pasar los días, la familia, que al principio prefirió la privacidad, comunicó la noticia a los vecinos más cercanos y generó una fuerte consternación.
Cristina no tenía hijos, por lo que no es abuela. “Me cantaban abuela lalalalala, pero yo soy tía. Dios decide quién va a ser madre y a mí no me tocó, pero estoy bien con eso”, explicó.
Hincha de Boca Juniors, Cristina profesaba la fe católica y era devota de San Enrique, parroquia a la que concurría cada fin de semana. Según relatan personas cercanas, su estado de salud sufrió un fuerte deterioro en 2024 y, desde ese entonces, no era vista con la misma asiduidad en la vía pública, donde se había convertido en una celebridad. Su partida, a meses del Mundial, generó un fuerte impacto en las redes sociales, donde los usuarios recordaron aquellos días de gloria en el verano mundialista. Ln