Por qué te olvidás de lo que vas a hacer cuando cambiás de lugar

Al fenómeno, se lo conoce también como el “efecto umbral” y revela algunas características importantes sobre cómo se organiza nuestra mente.

Uno está concentrado en una tarea, necesita algo y al ir a buscarlo… desaparece la intención: “¿qué vine a hacer yo acá?”, nos preguntamos cuando abrimos la heladera, aparecemos en el dormitorio o cualquier otro ambiente que nos descoloca.

Los científicos buscaron explicar por qué los humanos entran en una habitación pero se olvidan para lo que iban. 

El fenómeno se conoce como el “efecto puerta” o “efecto umbral”

Hay una tendencia a olvidar elementos de importancia reciente después de cruzar una frontera. El límite puede ser físico, como una puerta, o virtual, como cambiar entre pestañas mientras se trabaja con Internet.

Ahora, un estudio de seguimiento de la Universidad de Bond, en Australia, reveló que el efecto de las “puertas” por sí solas sobre el olvido no era tan significativo como los estudios anteriores afirmaban que era. 

Los científicos descubrieron que más bien el cambio de contexto hacía que el cerebro dejara “escapar” la información irrelevante.

El equipo de investigación realizó cuatro estudios: dos con ubicaciones del mundo real y dos en los que los participantes usaron auriculares de realidad virtual y se movieron a través de varias habitaciones, en un entorno 3D.

A los participantes, se les asignó la tarea de memorizar objetos cómo una cruz amarilla y un cono azul, ubicados en las mesas dentro de cada sala. Luego, se les pidió moverlos de una mesa a otra en el mismo orden. A veces, la mesa de al lado estaba en la misma habitación, y otras veces la gente tenía que trasladarse a otra habitación pasando por una puerta.

Los investigadores encontraron que el cambio no tuvo ningún efecto en la memoria y que las personas rara vez olvidaban objetos, independientemente de si atravesaban una puerta o no.

Pero cuando los investigadores hicieron la prueba de memoria más difícil, al pedirles a los participantes que realizaran la misma tarea mientras a su vez realizaban una consigna de conteo, los hallazgos del efecto puerta fueron prominentes.

“Esencialmente, la tarea de contar sobrecargó la memoria de las personas, haciéndolas más susceptibles a la interferencia causada por la entrada”, explicaron los autores del estudio.

El cambio de contexto hace que el cerebro pierda la información que consideraba irrelevante.

 

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