La Justicia de Pinamar dictó una medida cautelar y ordenó suspender de manera inmediata todas las actividades motorizadas que se realizan en los médanos costeros del partido, en especial las desarrolladas con UTV, cuatriciclos, motos y vehículos 4×4, al considerar que implican un riesgo grave e inminente para la vida y la integridad física de las personas.
La resolución fue dictada por la justicia civil y comercial de Dolores en el marco de un amparo promovido por el ex director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Pablo Julián Martínez Carignano contra la Municipalidad de Pinamar y alcanza a la zona conocida como “La Frontera” y sectores aledaños como la playa denominada “La Olla”, donde se realizaban pruebas de destreza, competencias formales e informales, carreras, picadas y eventos recreativos.
En el fallo, la Justicia sostuvo que esas actividades se desarrollaban “sin autorización administrativa, sin delimitación de zonas, sin señalización y sin control permanente”, compartiendo el espacio con peatones, familias y niños. Según se indicó, esa situación derivó en “siniestros viales graves y fatales, algunos de ellos con menores de edad, con consecuencias irreversibles”.
“La situación descripta configura una amenaza concreta a derechos esenciales como la vida, la integridad física y la seguridad”, advirtió el juez al analizar la verosimilitud del derecho invocado en la acción.
La medida se tomó tras un grave accidente ocurrido semanas atrás en la mencionada zona, en donde un nene de 8 años sufrió «múltiples fracturas de cráneo“.