Aunque afirmó que Estados Unidos está “cerca de completar” sus objetivos principales en Irán, el presidente Donald Trump amenazó con golpear a Irán “extremadamente fuerte en las próximas dos o tres semanas”, un plazo que fijó recientemente para poner fin a la guerra, que ya se alarga un mes.
“Puedo decir esta noche que estamos camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos pronto, muy pronto. Vamos a golpearlos extremadamente fuerte en las próximas dos o tres semanas. Vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”, advirtió Trump en un discurso en horario de máxima audiencia dirigido a la Nación.
El Presidente insistió en que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán “continúan”, a pesar de que Irán lo negó, y afirma que el “cambio de régimen ha ocurrido debido a la muerte de todos sus líderes originales” y que “el nuevo grupo es menos radical y mucho más razonable”.
“Si no hay acuerdo, vamos a golpear todas y cada una de sus plantas energéticas muy duro y probablemente de manera simultánea”, advirtió Trump.
Pero Trump afirma algo y se contradice. Horas antes de la parte medular de su discurso que desarrolló Xinhua en la trasnoche del miércoles en un informe que toma la Agencia Noticias Argentinas- había ratificado que el conflicto con Irán «está cerca de concluir», y justificó su intervención militar alli en respuesta a 47 años de amenazas contra su país e Israel, además de considerarlo una amenaza por sus armas nucleares.
«En apenas 32 días Irán fue destruído y ya no constituye una amenaza, todo el mundo lo está viendo», expresó el mandatario, y alabó una vez más a las fuerzas estadounidenses, a las que calificó como «la más fuerte del mundo entero».
Asimismo, ratificó en un mensaje a toda el país que la presencia estadounidense durará «entre dos y tres semanas más», hasta lograr los «objetivos estratégicos» en esa región de Medio Oriente.