Córdoba: participaron de fiestas clandestinas y ahora como sanción deben realizar tareas comunitarias

Había que buscar alguna medida disuasiva, concientizadora y visibilizadora para intentar bajar los contagios de Covid en Río Tercero, la ciudad cordobesa que tiene casi en un 80 por ciento de ocupación las camas de terapia intensiva y un promedio de 50 contagios diarios. Así fue que el intendente Marcos Ferrer decidió tomar una iniciativa, a priori novedosa, que cayó bien en los casi 60 mil habitantes del municipio: “Quienes participen en fiestas clandestinas deberán pagar altas multas o realizar tareas comunitarias”.

La normativa, que data de 2007, se encuentra en el Código de Faltas Municipal y hasta aquí no se había aplicado, “por eso creemos que es el momento adecuado para llevarla a cabo y crear conciencia en los que no respetan las reglas y visibilizar una sanción para que los que lo miran desde afuera. Buscamos generar un golpe de efecto”, señala en diálogo con Clarín Ferrer, que se muestra preocupado por las numerosas fiestas clandestinas en Río Tercero, que ponen en peligro la salud de los vecinos y la capacidad sanitaria.

La decisión que motivó la implementación de la medida fue cuando se desbarató una fiesta clandestina con cincuenta personas a principios de mayo. “El anuncio se hizo hace un mes y las sanciones empezaron a realizarse los primeros días de junio con la presencia de dos jóvenes en un vacunatorio, que colaboraron para ordenar filas, chequear turnos y datos.

Siguió esta semana con otras chicas a las que se les asignó pintar cordones y cunetas de la vía pública y seguirá con otra tanda la semana que viene, en una plaza, donde hay mucho para hacer”, describe Damián Monti, director de la oficina de Recursos Humanos del Municipio.

El trabajo comunitario consiste en realizar tareas de entre 10 y 15 horas, depende de la actividad y las obligaciones del sancionado, que debe presentarse en la oficina del Departamento de Recursos Humanos municipal para comprometerse a cumplir con la multa. ¿Y de no concurrir? “Se lo llama hasta tres veces, sino se le aplica automáticamente la pena de 40 mil pesos”.

¿Quién designa las labores? El Departamento de Recursos Humanos les coloca un uniforme amarillo flúo que dice Municipalidad de Río Tercero y envía a supervisores que acompañan y controlan las tareas que por día demandan un promedio de dos horas. “Hasta ahora tanto los peatones como los conductores que los ven aplauden la medida. ‘¡Qué vayan a laburar!’, es el comentario más escuchado”.

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