El hundimiento del Crucero General Belgrano en primera persona: ponerle fin al «calvario»

Hoy se cumplen 39 años del hundimiento ARA General Belgrano que dejó 323 muertes y 170 sobrevivientes. Uno de ellos, el bahiense Nilo Navas.

«Fue el naufragio más exitoso en la historia mundial con respecto a tripulantes y fallecidos», expresó Nilo en el programa la Mesa Dominguera (93.1).

El 2 de mayo es un día importante «si queremos pensar, no solamente en el presente, sino en el futuro para recordar el pasado», comenzó la entrevista el ahora economista y agregó que «fue un día bisagra donde las decisiones diplomáticas se cerraron».

Nilo Navas

El ataque, en primera persona, paso a paso:

16:00: Hora en la que se produjo el ataque y el hundimiento del Crucero General Belgrano y donde murieron aproximadamente 200 personas al acto. «Ese domingo, en la entrega de la guardia, nos impactó el torpedo («que jamás habíamos detectado) en la popa y un minuto después en la proa. A partir de ahí, salimos a la cubierta principal. Los que estaban en cubiertas bajas no pudieron sobrevivir porque abundaron las explosiones y los incendios. Fue una situación dramática. Nos posicionamos al lado de la balsa en el agua sujeta al barco», recordó.

 

16:23: Orden para arrojarse a las balsas y hacer el abandono del Crucero. «Era abandonar tu casa y enfrentarse a lo desconocido: el océano, que nos venía maltratando tanto en la navegación. Tratamos de alejarnos del buque porque se hundía, pero el viento se nos metía abajo y la situación era desesperante».

El trabajo en equipo y luchar por la superviviencia: «Entrelazamos una mano con otra y finalmente pudimos alejarnos alrededor de 40 metros. La balsa quedó a la deriva, se inundaba, pinchaba y desinflaba. Habían olas de 6 a 8 metros y un temporal muy fuerte de lluvia. Trabajamos toda la noche y eso nos mantuvo ocupados sin pensar en otra cosa».

17:00: El buque desapareció de la superficie.

Una noche interminable: «Pasamos por todos los estados de ánimo, reímos, lloramos, cantamos y rezamos. A media mañana cuando amaneció, vimos un avión de la armada sobrevolando la zona y le tiramos bengalas, aunque pasó de largo. Nosotros no sé qué esperábamos, pero nos vino el desanimo».

El día después, los primeros rescates: «Ya las condiciones eran complicadas, tanto físicas como mentales. Después de 32 horas nos rescata el «Gurruchaga», poniéndole fin a nuestro calvario», finalizó el sobreviviente.

El recuerdo: «La historia de Argentina es la libertad, la soberanía y la independencia. Actualmente, se puede tomar la pandemia como ejemplo con los combates. De esta salimos todos juntos como fue ese domingo 2 de mayo de 1982. Nos salvamos todos o el buque se hunde».

Arrasan las llamas en el Crucero General Belgrano.

 

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