En lo que va del año el Central ya imprimió pesos por casi USD 25.000 millones

La política monetaria del BCRA deprime las expectativas sobre la economía real y sobre el sector financiero. La emisión sin ningún tipo de respaldo supera la capacidad que tiene el BCRA para imprimir los billetes en el país, por lo que se vio obligado a encargar parte a una empresa en Brasil. La situación podría solucionarse si el gobierno aceptara imprimir moneda de mayor denominación, sin embargo, implicaría una aceptación tacita de la fuerte devaluación del Peso y temen pagar un costo político mayor.  

Esta emisión sin respaldo -más la constante emisión de Leliqs a un ritmo efectivo anual de más del 45% para que los bancos dejen en el Banco Central el excedente de liquidez- es la contrapartida de la presión cambiaria y también del hecho de que ni el alivio que el canje de deuda le trajo a las cuentas argentinas alcanzara para mejorar las perspectivas y reducir el costo financiero para las empresas ni las provincias ni el Estado nacional.

La falta de políticas coordinadas tendientes a garantizar que la emisión sin respaldo es solo transitoria hace que cada vez se requiera de más controles y que la válvula de escape sea el dólar bolsa o el contado con liquidación, que esta semana cerró en $155 o el blue que se escapó a los $167 y no encuentra techo.

La presión que genera sobre el dolar la política monetaria del gobierno hace cada vez mas inverosímil que se cumpla el dolar a $102 presupuestado para fin del año que viene. Por el momento, el mercado cree que Guzmán se quedó corto. Las expectativas del mercado se ubican en $121,50.

“Lo que tenemos es un tema económico muy concreto: un déficit fiscal muy grande y sin posibilidades de financiarlo que no sea la emisión monetaria, ese excedente de pesos repercute en los dólares alternativos al oficial que son los más libres y en el mercado oficial también con pérdida de reservas, porque el Gobierno no quiere sincerar que el dólar oficial debería subir. La brecha enorme marca que para la demanda de divisa, la cotización quedó tremendamente bajo. Mientras el gobierno no quiera admitir esa corrección, más se va a notar en el dólar paralelo y, creo yo, de ahora en más, en los precios de los bienes y servicios. Cuanto más se recupere la actividad y la circulación, más se va a notar la presión inflacionaria”, dijo a LPO el economista Camilo Tiscornia.

Economistas también coinciden en que la inflación del 29% presupuestada por el Ministro de Economía, Martín Guzmán, para el 2021, no podrá cumplirse. Estiman que el año próximo la inflación se va a acelerar hasta el 47,5%, de acuerdo al Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que difundió ayer el Banco Central.

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