Leísmo, el laísmo y el loísmo: qué es y cómo evitarlo

El mal uso de los pronombres ‘le’, ‘la’ y ‘lo’ genera el leísmo, laísmo y loísmo, que no son formas correctas del idioma español pero que cuestan erradicar.

Es sabido que el idioma español está entre los más difíciles de aprender del mundo, y esto se debe, entre otros factores, a la cantidad de formas verbales y la similitud de los pronombres.

Cuando se habla de género inclusivo y se cambian a propósito los pronombres, es importante conocer primero cómo sería la manera indicada de hablar. Y si bien hay reglas básicas y claras que determinan el uso de los pronombres, a veces se confunden y se utilizan de manera incorrecta.

La RAE (Real Academia de la Lengua) explica las reglas de uso con claridad, aunque a muchos les cueste ponerlas en práctica. Para detectar el leísmo, el laísmo y el loísmo debemos preguntarnos ante todo qué tipo de complemento son: directo o indirecto.

El pronombre “le” siempre es complemento indirecto aún sin tener importancia su género. Por ello, el complemento para el laísmo y el loísmo sería el directo.

Un ejemplo de leísmo sería: “¿Te apetece que les lleve una copa?”; mientras que el laísmo podría ser: “¿Te apetece que la lleve una copa?”. Loísmo en cambio es: “¿Te apetece que los lleve una copa?”.

La excepción a la regla de que el leísmo funciona como complemento indirecto es cuando se refiere al género masculino en singular. Allí este pronombre funciona como complemento directo, por ejemplo: “Le adularon bastante”. Lo correcto sería: “Lo adularon bastante”.

En cuanto al uso de pronombres relacionados con verbos, hay que diferenciar si se trata de verbos intransitivos, (acciones), que no aceptan el complemento directo, o transitivos (se refieren a cosas o personas). El primer caso sería, por ejemplo, caminar o estacionar. Como no se puede utilizar el loísmo y el laísmo, se usa el leísmo. En el segundo caso, es frecuente utilizar pronombres como ‘lo’ o ‘la’ en acciones como “fotografiar” o “tocar”.

Hay algunos trucos que nos ayudan a evitar el uso incorrecto del leísmo, laísmo y loísmo:

1.Cuando se quiera sustituir un pronombre que se refiera a un animal o una cosa, no se puede usar el leísmo. Tampoco se usa “le” o “les cuando hagan referencia a nombres femeninos de personas.

2. El pronombre “la” nunca debe utilizarse como complemento indirecto.

3.Sí se usa leísmo con los verbos intransitivos.

4.Solo se aplica el pronombre ‘lo’ para hablar de animales y cosas, salvo que haya un nombre femenino, donde también se puede usar.

 

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