Por qué no hay que darles sal a los perros

La ingesta de sodio es vital tanto para el funcionamiento metabólico del ser humano como de los perros. Sin embargo, el exceso de sal puede producir todo tipo de desequilibrios en unos y en otros.

Presente en buena parte de los alimentos que ingieren las personas y las mascotas, este elemento químico ya se encuentra incluido en las proporciones adecuadas dentro de los alimentos balanceados que consumen los perros.

Es por eso que los especialistas recomiendan no darle a los cánidos restos de comida que contengan un alto nivel de sodio.

De hecho, este tipo de metal alcalino es responsable de múltiples procesos corporales: la transmisión del impulso nervioso, la absorción de nutrientes y la regulación correcta de la presión sanguínea, entre otras cosas.

Por consiguiente, un superávit sódico podría desencadenar efectos muy perjudiciales para tu salud y, en este caso particular, la de tu mascota canina.

En efecto, la cantidad recomendada de sodio para un perro es de aproximadamente 100 miligramos cada 100 calorías. Si llegara a consumir más de 2 gramos por kilo, podría ver seriamente comprometido su estado físico.

Un can al que se le dio sal de más puede llegar a sufrir todo tipo de efectos adversos, en el que se incluye la muerte. Vómitos, mal equilibrio, diarrea, deshidratación, sed excesiva, convulsiones, falta de hambre, retención de líquidos y somnolencia son sólo algunos de los síntomas que puede producir el exceso de sodio.

En cuadros más graves, el animal puede caer en un coma o hasta perder la vida ya que sus riñones no fueron capaces de filtrar correctamente tamaña cantidad del químico que circula por su organismo.

Por todos estos motivos se recomienda no alimentar a las mascotas con la misma comida que ingieren los humanos. Es preferible limitarse a servirle las porciones específicas de su alimento balanceado, lo que dependerá de la raza y el tamaño del perro.

 

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