Viuda negra: Enfermera sexópata manipuló al amante para que matara a su marido

Maje era una enfermera “agradable y servicial”, pero en la prensa española es conocida como “la viuda negra de Patraix”, por su accionar similar al de la araña que se come al macho luego del apareamiento.

 

María Jesús Moreno Cantó es una bella y peligrosa mujer de 30 años, oriunda de Valencia, España. A finales del 2020 fue condenada a 22 años de prisión tras comprobarse que había manipulado a uno de sus amantes para matar a esposo y quedarse con un dineral.

Maje era una enfermera “agradable y servicial”, pero en la prensa española es conocida como “la viuda negra de Patraix”, por su accionar similar al de la araña que se come al macho luego del apareamiento.

Aparentemente enamorada se había casado con el ingeniero Antonio Navarro, 9 años mayor que ella, a quien en 2017 planeó matar con uno de sus cuatro amantes de aquel entonces.

 

Salvador Rodrigo Lapiedra, un celador del hospital de Manises donde ella trabajaba, se prestó para acuchillar ocho veces a Antonio en el estacionamiento de su edificio. Enceguecido por su belleza descomunal y su apetito sexual insaciable, terminó preso en pocos días cuando se descubrió su autoría del crimen.

Pasó casi un año preso y aún enamorado, hasta que se enteró que Maje se acostaba con otro detenido, hecho que, sumado a la insistencia de su hija, lo impulsaron a contar toda la verdad.

Ella le hizo creer que lo único que se interponía entre la felicidad de ambos era su marido, cuando en realidad le interesaban los 34.000 euros (4 millones de pesos argentinos) que heredaría, más la pensión por viudez de más de 1.100 euros (más de 127 mil pesos argentinos mensuales).

Él, bastante flojo de valores y principios, accedió a ser autor material del hecho. Luego de lo sucedido, conversaciones telefónicas que mantuvieron sin saber que tenían las líneas intervenidas, los delataron ante la policía española.

Nadie en la familia de ella o del difunto, se hubiese imaginado lo sucedido. Tenía una excelente reputación, aunque los días posteriores a enviudar no se molestó por simular aflicción, y mandó a su madre a insistir a sus suegros con que ya era hora de hacer la sucesión de bienes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.