La confesión de una de las acusadas del crimen de Lucio Dupuy

El juicio comenzó el 7 de diciembre y se realizó a puertas cerradas. El día de la sentencia se realizará una movilización a tribunales en las horas previas, donde asistirá la familia paterna de Lucio.

El 7 de diciembre, día que comenzó el juicio por el crimen de Lucio Dupuy, una de las imputadas, Abigail Páez pidió declarar y contar su versión sobre lo sucedido. La mujer reveló que sólo «le pegó unas pataditas» al menor porque «se había mandado un moco».

«Le pegué y no medí donde, ni sé por qué tampoco. No le encuentro una explicación todavía”, contó Páez en su declaración publicada en Infobae.

“Cuando llegué a la casa, lo vi a Lucio que se estaba mandando un moco. No importa qué, porque no viene al caso. Entonces lo tomé del brazo y le pegué varias pataditas en la cola. Fue todo muy rápido, no se. Le pegué y no medí donde la verdad, ni sé por qué tampoco”, dijo y comenzó a llorar.

Luego siguió con el relato: “No le encuentro una explicación todavía. Sé que lo lastimé, me di cuenta en el momento e intenté remediarlo. Luego, lo alcé y lo llevé a la ducha porque pensé que iba a reaccionar. Él intentaba hablar, estaba consciente todavía. Se bañó parado”.

Cuando estábamos en la ducha vi que se estaba debilitando o desvaneciendo, no sé, lo saqué de la ducha, lo tapé con su toallón y lo llevé a mi pieza. Después lo senté en la cama y me fui a buscar ropa a su pieza para cambiarlo”, continuó.

Páez, en este tramo de su relato, explicó el momento en que, según su versión, Lucio perdió el conocimiento: “Cuando voy a buscar ropa para cambiarlo escucho un golpe y cuando vuelvo lo veo que está él estaba tirado en el piso, sin reacción. De cara al piso. Ni siquiera había apoyado las manos. Como si estuviese desmayado, no sé”.

La mujer explicó que intentó reanimarlo: “Le intenté hacer RCP. No sé si lo hice bien o mal o si pudo haberlo lastimado más porque no sabía cómo hacer la maniobra como correspondía

“En ese momento, lo levanté a upa y traté de ponerlo en mi hombro para que estuviera bien acomodado y no se me cayera. En ese momento el vómito cuando estábamos por salir de casa, no sé si en el comedor. Largó como una bilis, un vómito transparente. Y nada, después lo lleve a la salita. Ahí llegamos al hospital y me dijeron que había fallecido, que no tenía vida”, finalizó.

 

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