Alerta en las bodegas: faltan botellas para producir vino

Los envases son provistos por tres empresas, una de las cuales se incendió (que abastece sobre todo para exportación y espumantes). Piden que se agilicen las importaciones.

La industria del vino está en alerta. Si bien las bodegas tuvieron buenos volúmenes de venta el año pasado, el negocio tiene al mismo tiempo un problema: la falta de un insumo básico como son las botellas para envasar el producto icónico del país y fuente de dólares por medio de las exportaciones.

La provisión de los envases para la comercialización proviene básicamente de tres fabricantes en el país. Dos de ellos están ubicados en la provincia de Mendoza: Cattorini y Verallia. Esta última, una de las principales cristalerías del país, sufrió un incendio el 19 de septiembre pasado que la obligó a parar la producción y convirtió el problema de los envases en un drama para la industria.

Faltan botellas de vino
Botellas

Del total de botellas que se utilizan para envasar vino en el mercado local, el 60% las produce Cattorini, el 35% Verallia y el 5% restante, Cristalerías Rosario. En cambio, esa participación se modifica a la hora de exportar: el 70% de los envases son de Verallia y un 30% de Cattorini. En espumantes, Verallia concentra el 95%.

Por eso, Bodegas de Argentina, la cámara que nuclea a la mayoría de las principales industrias vitivinícolas del país, salió a alertar al Gobierno, a través de una carta al ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, sobre esta crisis que pone en riesgo las ventas al exterior y los puestos de trabajo.

Milton Kuret, director ejecutivo de Bodegas de Argentina, explicó que el problema comenzó el año pasado, como consecuencia de la pandemia, cuando las mayores ocasiones de consumo en los hogares hicieron que la demanda creciera en todo el mundo.

La industria vitivinícola utilizó entre 2016 y 2019 un promedio de 800/900 millones de botellas por año. Esa cantidad se elevó a mil millones en 2020 como consecuencia del crecimiento de las exportaciones y del consumo interno.

La capacidad de producción instalada de las cristalerías es de unos 800 millones de envases por año. Es decir que capacidad de producción y consumo estaban prácticamente equilibrados en el período 2016/2019 y totalmente desajustados en el 2020. El faltante durante ese año, se cubrió con stocks remanentes e importación de algunos envases especiales.

De la producción total de envases, el 25% se destina a los productos embotellados de exportación (vinos y espumantes), mientras que el 75% restante se consume en el mercado local.

Fuente 0291 y clarín

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